GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 1 de Julio de 2014

Lecturas del Martes de la 13ª semana del Tiempo Ordinario

MISA DEL DIA      http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA    http://fraynelson.com/homilias_mp3/o132007a.mp3

Martes, 1 de julio de 2014
Primera lectura
Lectura de la profecía de Amós (3,1-8;4,11-12):

Escuchad esta palabra que dice el Señor, hijos de Israel, a todas las familias que saqué de Egipto:
«A vosotros solos os escogí, entre todas las familias de la tierra; por eso os tomaré cuentas por vuestros pecados. ¿Caminan juntos dos que no se conocen? ¿Ruge el león en la espesura sin tener presa? ¿Alza su voz el cachorro en la guarida sin haber cazado? ¿Cae el pájaro por tierra si no hay una trampa? ¿Salta la trampa del suelo sin haber atrapado? ¿Suena la trompeta en la ciudad sin que el pueblo se alarme? ¿Sucede una desgracia en la ciudad que no la mande el Señor? Que no hará cosa el Señor sin revelar su plan a sus siervos, los profetas. Ruge el león, ¿quién no teme? Habla el Señor, ¿quién no profetiza? Os envié una catástrofe como la de Sodoma y Gomorra, y fuisteis como tizón salvado del incendio, pero no os convertisteis a mí –oráculo del Señor–. Por eso, así te voy a tratar, Israel, y, porque así te voy a tratar, prepárate a encararte con tu Dios.»

Palabra de Dios

Salmo
Salmo 5,5-8

R/. Señor, guíame con tu justicia

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R/.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. R/.

Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia. R/
.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (8,23-27):

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.
Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!»
Él les dijo: «¡Cobardes! ¡Qué poca fe!»
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.
Ellos se preguntaban admirados: «¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Martes de la 13ª semana del Tiempo Ordinario

Martes, 1 de julio de 2014
EN VIENTO Y EN TORMENTA

Introducción

Primera Lectura:
Amós cuestiona al pueblo de Dios y le pide que rinda cuentas de cómo ha respondido al amor de Dios.

Evangelio.
Tenemos que reconocer la presencia del Señor y seguir confiando en él cuando las tormentas rugen dentro de nosotros y a nuestro alrededor, en nuestro mundo, y nos amenazan con tragarnos y hacernos gritar: “Señor, ¿dónde estás?” Pueden ser las tormentas de la tentación, las dudas, los miedos y temores relacionados con nuestra fe, la amenazada lealtad. Los vientos de cambio también pueden ser como ruidosos huracanes que sacuden la barca de la Iglesia, antes de que podamos alcanzar las aguas tranquilas de una Iglesia renovada. El Señor está ahí, no deberíamos tener miedo.


Colecta
Señor Dios nuestro: Tu Hijo Jesucristo calmó nuestras vacilaciones con palabras de reprensión: “¿Por qué tienen ustedes miedo, hombres de poca fe?” Haz que esa débil fe crezca robusta en nosotros. Cercióranos plenamente de que tú estás con nosotros en tu creación, en la oscuridad y en la noche, en el viento huracanado y en la tormenta, incluso en las profundidades de la muerte; porque tú eres el Dios que dijo: “Yo soy el que soy; y estoy ahí para ustedes”, ahora y por los siglos de los siglos.

Intenciones
Por la Iglesia de Jesucristo, para que su fe y amor no se tambaleen en las dificultades y tormentas de nuestro tiempo. Oremos.
Por marineros y pescadores, para que el mar les sea tranquilo y apacible, y generoso en captura de pescado; también por todos los que viajan por mar, para que puedan alcanzar su destino sanos y salvos. Oremos.
Por nosotros mismos, para que nunca tengamos miedo, ya que sabemos con certeza que Jesús está con nosotros, y así nos mantengamos serenos y en paz. Oremos.

Oración sobre las Ofrendas
Hemos preparado este pan y este vino para acoger a tu Hijo que se hace presente en medio de nosotros. Que sepamos reconocer su presencia y seguir fiándoos de él en nuestros éxitos humanos. Pero que ningún éxito, por grande que sea, nos induzca a olvidar que sin Jesús no podemos hacer nada, y que este mundo es creación tuya y que podemos ser totalmente humanos solamente en Cristo Jesús, que vive y vivirá contigo y con nosotros por los siglos de los siglos.




Oración después de la Comunión
Padre de nuestro Señor Jesucristo: ¿En qué otro deberíamos confiar sino en Jesús, nuestro Dios-con-nosotros? Que él navegue con nosotros para retar y hacer frente a las olas y enfrentarnos al corazón de la tormenta. Que, cuando él está con nosotros, aunque aparentemente dormido, no tengamos miedo de comprometernos con tu mar, de remar mar adentro, porque estamos seguros de que Jesús nos llevará a tu puerto seguro de justicia y de paz, él que vive y reina por los siglos de los siglos.



Bendición.
“¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” Confiémonos de todo corazón al Señor. Con él podemos vencer todas las dificultades. Que Dios todopoderoso les bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
El material que aquí te ofrecemos está tomado de la obra del P. Camilo Marivoet, cicm y publicada en Filipinas por Claretian Publications (en inglés) con el título de LITURGY ALIVE. La traducción y adaptación es del P. Carmelo Astiz, misionero claretiano.


Comentario al Evangelio del martes, 1 de julio de 2014

Fernando González

Queridos amigos:
El texto de Amós que leemos hoy posee un gran vigor literario. Engarza siete preguntas que son como siete truenos para despertar al pueblo de su modorra e invitarlo a la conversión. Casi podríamos decir que son un anticipo de la tormenta que nos narra Mateo.

Este relato de tormenta está íntimamente conectado con el fragmento de ayer. El que quiera seguir a Jesús debe estar dispuesto a correr su misma suerte. Ahora bien, en medio de las pruebas no debe olvidar que Jesús está a su lado para ayudarle a no sucumbir. El relato de la tempestad calmada ha tenido muchas interpretaciones alegóricas. A menudo la barca se ha entendido como figura de la iglesia que navega en la historia, zarandeada por dificultades de todo tipo, pero, en último término, confiada en la fuerza de su Señor. Hoy, sin embargo, no me he sentido atraído por esta interpretación sino que me he detenido en dos humildes palabras del relato de Mateo. Parecen insignificantes, pero han tirado de mí. Estas dos palabras son: "él dormía". Podemos imaginar la escena. Jesús sube a la barca con sus discípulos y, en un momento determinado, acusa el cansancio y se duerme. Tan profundo es su sueño que ni siquiera percibe la tempestad que se ha desatado en el lago. El texto dice que los discípulos "se acercaron y lo despertaron". Jesús se duerme, no sólo porque está agotado, sino también porque se fía de los suyos, los considera expertos en navegación. Es curioso este dato: Jesús se fía de los suyos y los suyos, sin embargo, no acaban de fiarse de él.

Me parece una metáfora de nuestra situación actual. Jesús nos ha concedido su Espíritu y se fía de nosotros. Nos ha encargado pocas cosas: "Amaos", "Haced esto en memoria mía", "Dadles vosotros de comer". Nosotros, sin embargo, cuando experimentamos pruebas, en seguida nos ponemos nerviosos, nos lanzamos a multiplicar los análisis, repartimos responsabilidades y, lo que es peor, comenzamos a desconfiar: "Esto no tiene futuro", "Todos se meten contra nosotros", "El mundo va de mal en peor". Jesús duerme porque se fía de nosotros. Pero si nosotros no nos fiamos de él no tendremos más remedio que despertarlo y decirle con claridad: "Señor, sálvanos, que perecemos". Es probable que de vez en cuando necesitemos comprobar que el mismo que duerme plácidamente tiene poder para levantarse, increpar a los vientos y al lago y producir una gran calma.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified