GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 13 de Septiembre de 2014

Lecturas del Sábado de la 23ª semana del Tiempo Ordinario

MISA DEL DIA   http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA  http://www.radiopalabra.org/IMG/mp3/23_7_TO.mp3

Sábado, 13 de septiembre de 2014
Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,14-22):

Amigos míos, no tengáis que ver con la idolatría. Os hablo como a gente sensata, formaos vuestro juicio sobre lo que digo. El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan. Considerad a Israel según la carne: los que comen de las víctimas se unen al altar. ¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios, y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber de los dos cálices, del del Señor y del de los demonios. No podéis participar de las dos mesas, de la del Señor y de la de los demonios. ¿Vamos a provocar al Señor? ¿Es que somos más fuertes que él?

Palabra de Dios

Salmo
Sal 115,12-13.17-18

R/. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,43-49):


En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis "Señor, Señor" y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Sábado de la 23ª semana del Tiempo Ordinario

Sábado, 13 de septiembre de 2014
EDIFICADO SOBRE ROCA

Introducción

Primera Lectura. Aunque los cristianos pueden comer la carne que había sido usada en ofrendas paganas, nunca pueden tomar parte en las comidas sagradas de sacrificios ofrecidos a los ídolos, porque eso equivaldría a tener comunión con un dios falso. Deben recordar que el sacrificio cristiano significa que están en unión con Cristo, que nos hace uno cuando comemos su cuerpo y bebemos la copa de su sacrificio.

Evangelio. Lucas señala hoy dos puntos importantes. Los cristianos serán reconocidos en su dignidad según lo que valga su vida cristiana. La fe que está en sus corazones rebosa en sus obras. La palabra de Dios ha penetrado tan hondo en sus corazones, que tendrá que fluir de ellos solamente en forma de bondad, acorde con el evangelio. En tales cristianos la fe es sólida; no vacila ni se tambalea, está edificada sobre roca. Las lluvias y las tormentas de las pruebas de la vida no pueden destruirla.

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Concédenos con bondad que la palabra de tu Hijo
penetre en nuestros corazones
tan profunda y firmemente
que toda nuestra vida quede marcada por ella.

Que ni las pruebas ni las dudas,
ni el capricho ni el miedo
sean bastante fuertes como para sacudir esa fe,
ya que confiamos en ti y nos fiamos de ti
a causa de aquél que es prueba viviente
de que nos amas y de que quieres que seamos felices,
tu mismo Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

Intenciones

Para que todos nosotros no solamente oigamos y conozcamos la palabra de Dios, sino que la vivamos con constancia y entusiasmo, roguemos al Señor.

Para que el Señor sea como nuestra roca, en quien pongamos toda nuestra confianza y sobre quien edifiquemos nuestras vidas, roguemos al Señor.

Para que nuestras amistades sean firmes y dignas de fiar, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tú nos ofreces el pan y la copa de tu Hijo Jesucristo.
Estamos impacientes y deseosos
de participar de ese alimento y esa bebida
que nos une, a pesar de nuestra diversidad,
en una sola comunidad de servicio y amor.

Nosotros también queremos beber de esa copa,
aun cuando a veces contenga dolor y sufrimiento.
Acepta esta nuestra ofrenda
unida a la del mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios, Padre nuestro:
Tu Hijo ha estado aquí con nosotros,
y esto nos basta para conservar vivas
nuestra fe y nuestra esperanza,
y hacerlas sólidas como roca.

Que esta fe produzca frutos de bondad
procedente del corazón;
frutos de compasión para con los afligidos,
y de justicia, amabilidad y servicio para con todos.
Guárdanos a todos en tu amor
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Las Escrituras llaman con frecuencia a Dios “nuestra roca”. Nuestra fe llega a ser sólida como la roca cuando está edificada en Dios, y también cuando muestra lo que somos en lo que hacemos, en nuestra conducta netamente cristiana.
Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.


Comentario al Evangelio del sábado, 13 de septiembre de 2014

Carlos Latorre, cmf
Queridos amigos:
Tal vez más de un padre o madre cristianos hayan oído decir a sus hijos o hijas:
“Mamá, papá, eso que tú nos dices en casa, en la calle no nos sirve.” Sí, la vida es otra cosa y nadie como los jóvenes experimentan la presión de la sociedad y sus valores frente a lo que sus padres les enseñan en casa. ¿Deben callarse los padres a la hora de inculcar principios y valores a sus hijos? ¡De ninguna manera! Por supuesto, hay que dialogar y hacer ver la verdad y la belleza de lo que en casa se les enseña.
Desde esta perspectiva tenemos que leer las palabras de Pablo en un tema muy actual de aquella primera comunidad cristiana de la ciudad de Corinto, ciudad grande, puerto de mar y con fama de comportamientos públicos nada recomendables.
El tema de la participación en los banquetes del culto en los templos de los paganos a nosotros nos resulta extraño, como les comentaba ayer. Pero la enseñanza sobre la libertad y el amor cristiano son de suma actualidad

Cometeríamos un error si atribuyéramos a las palabras de Pablo un sentido de condenación o menosprecio de las religiones paganas sin más. Lógicamente, el Apóstol no llama divinidades y demonios a aquellos ídolos de madera o mármol delante de los cuales tenían lugar las ceremonias de la gente devota de Corinto. Pablo no era tonto. Sabía muy bien que aquellos banquetes no eran inocentes reuniones cívicas o folclóricas a las que un cristiano convencido podía atender sin peligro de su fe. Los «verdaderos demonios» a los que allí se daba culto eran los demonios de la injusticia y de la explotación de los pobres.

Pablo presenta la eucaristía, centro y eje de la comunidad, como la expresión de una especie de parentesco «carnal», de misteriosa «consanguinidad» con el Señor. En la eucaristía se efectúa la comunión con Dios y con los hermanos y hermanas. El pan único que comemos lo simboliza y la comida en común lo realiza. «No pueden beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no pueden compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios», concluye Pablo.
Finalmente, retomando el asunto de la libertad, el Apóstol repite otra vez que la caridad impone un límite a la libertad: yo me siento libre, pero no quiero que mi hermano sufra por mi forma de actuar. Es decir, por encima de mi libertad personal y mi forma de pensar, hay algo más importante que es el amor y el bien que tengo que hacer a mi hermano.
Jesús nos dice hoy en el evangelio: “No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto.” Y también: “¿Por qué me llamáis "Señor, Señor" y no hacéis lo que os digo?”

Con mucha facilidad se proclama a Jesús como «Señor», pero sin ningún compromiso, ni siquiera con el mínimo de sensibilidad por sus exigencias más sencillas como tratar a todos por igual y dar una mano al que nos pide ayuda. Podemos llenar estadios para proclamar a los cuatro vientos nuestra fe en el poder de Jesús; pero cuando vienen las exigencias, el testimonio y los compromisos, todo queda en nada y se desmorona nuestro compromiso cristiano como la casa que fue construida sobre la arena.
Fe, renuncia y compromiso, son tres actitudes que manifiestan la fe auténtica del discípulo.
Carlos Latorre
Misionero Claretiano
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified