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Lecturas y Liturgia del 1 de Enero de 2015

Lecturas del Santa María Madre de Dios

MISA DEL DIA     http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA    http://evangeli.net/_mp3/daily/es/I_48.mp3


Jueves, 1 de enero de 2015
Primera lectura
Lectura del libro de los Números (6,22-27):


El Señor habló a Moisés: «Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la fórmula con que bendeciréis a los israelitas: "El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz." Así invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 66


R/. El Señor tenga piedad y nos bendiga

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R/.
Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (4,4-7):

Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones al Espíritu de su Hijo que clama: «¡Abba! (Padre).» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio
Evangelio según san Lucas (2,16-21), del jueves, 1 de enero de 2015

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Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,16-21):

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Santa María Madre de Dios

Jueves, 1 de enero de 2015
- Solemnidad de María, Madre de Dios
- Día Mundial de la Paz

Saludo
Feliz Año Nuevo a todos ustedes.
Que la gracia y la paz de Dios
les acompañe a lo largo de todo el año
que hoy comenzamos
y que el Señor Jesús esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante
Hoy comienza un nuevo año y sinceramente nos deseamos unos a otros todas las bendiciones de Dios: buena salud, bienestar, armonía en la familia, felicidad... Este día, al celebrar la fiesta de María, Madre de Dios, incluimos también, con seriedad e insistencia, deseos y plegarias por una paz, profunda y duradera, en un mundo acosado por la violencia, conflictos y luchas fratricidas , ya que María nos dio a Jesucristo, Príncipe de la Paz. Que nuestro sentido de justicia y unidad, de perdón y aceptación mutua, cree la atmósfera propicia en la que la paz pueda crecer en nuestros corazones, en nuestros hogares, en el mundo entero.

Acto Penitencial
Busquemos en Dios y en los hermanos
la paz que procede del perdón y de la reconciliación,
para participar más profundamente en esta eucaristía
que nos une a todos en Cristo.
(Pausa)
En nuestros hogares y en nuestras comunidades con frecuencia hemos fallado en difundir alegría y paz. Perdónanos, Señor.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Muchas veces nos inhibimos y damos poco ánimo y apoyo a los que luchan, sin violencia,por la justicia y la paz.Perdónanos, Señor.
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.

Hemos fallado tantas veces en decirnos unos a otros palabras de perdón y de paz. Perdónanos, Señor
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Ten piedad de nosotros, Señor, perdona nuestros pecados. Cólmanos con tu Espíritu de Paz y llévanos a la vida eterna.

Oración Colecta
Oremos a nuestro Dios todopoderoso,
que escogió a María como a Madre de su Hijo.
(Pausa)
Oh Dios nuestro, fiel y salvador:
En María, nuestra tierra dijo su sí a tu llamada
y allí irrumpieron sobre los hombres
bendiciones, perdón, nueva vida, verdadera paz
en la persona de tu Hijo Jesucristo.
Danos la fe confiada de María, su Madre,
para que siempre permanezcamos cercanos a Jesús,
incluso en la oscuridad del sufrimiento,
y para que sepamos llevar al mismo Jesús
a los pobres, solitarios
y afligidos de nuestro mundo
Bendícenos por medio del mismo Jesucristo nuestro Señor.

Primer Lectura (Num 6,22-27): Dios Bendice a Su Pueblo
Dios bendice al pueblo con el que había sellado una alianza: él era para ellos la fuente de toda bendición. Que sus bendiciones y su gracia desciendan sobre nosotros, su nuevo pueblo, a través de este nuevo año que hoy comenzamos.

Segunda Lectura (Gal 4,4-7): Hijos e Hijas de Dios por Medio del Hijo de María
Dios nos ha dado a Jesús su Hijo por medio de la Virgen María. Por Hijo de Dios, Jesús, hemos llegado a ser, nosotros también, hijos e hijas de Dios.

Evangelio (Lc 2,16-21): Encontraron a María y al Niño
Los pastores vieron a Jesús y le aceptaron con fe. Alabaron a Dios y no pudieron permanecer silenciosos sobre lo que habían visto. María atesoraba estos acontecimientos en su corazón.

Oración de los Fieles
Con la ayuda e intercesión de la Bienaventurada Virgen María,
recurrimos al Señor, para que derrame sus bendiciones sobre nosotros y sobre todos los hijos de Dios en el mundo entero. Digámosle en oración: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, derrama tus bendiciones sobre la Iglesia, para que todo le pueblo de Dios crezca en fe y en esperanza, y para que haya unidad y colaboración entre los ministros sagrados y los laicos. Por eso te rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, bendice a los sacerdotes, religiosos y misioneros, para que vivan más radicalmente el evangelio y lo proclamen con ardor; también para que su corazón esté abierto a todos, para que se preocupen especialmente de los últimos y de los que no cuentan en la sociedad. Por eso te rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, bendice a todos los padres y madres, para que sean amorosos y fieles, el uno para el otro, como tú eres fiel y tierno para con ellos, y que reflejen tu propio amor sobre sus hijos. Por eso rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, bendice a los niños y a los jóvenes, para que tengan padres que se preocupen de ellos, y que, en el hogar y en la escuela, aprendan a ser generosos y responsables. Por eso
te rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, bendice a nuestro país, para que haya justicia y honestidad en medio de nosotros, empleos para todos, acceso para todos a la riqueza de los recursos de nuestra tierra, y paz y unidad en nuestra diversidad. Por eso te rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

- Señor, bendice a los que te buscan y a los que dudan, a los enfermos, huérfanos y viudas, a los tristes y afligidos, a todos los que tienen que llevar pesadas cargas en la vida. Dales esperanza. Haz que tu pueblo les muestre tu solidaridad y
tu amor, y así te rogamos: R/ Señor, bendícenos y guárdanos en tu amor.

Señor, que este año sea para todos nosotros un año de gracia, de paz y de alegría, para que podamos afrontar el futuro con esperanza y vivamos en tu amor, ahora y por los siglos de los siglos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre amoroso:
En este pan y este vino
te presentamos nuestra ofrenda
de este nuevo año.
Por mediación de la plegaria de la Madre de Dios,
cuya fiesta hoy celebramos,
danos a tu Hijo, para que esté con nosotros
en esta celebración eucarística
y cada día de este año.
Al darse él a sí mismo a nosotros,
ayúdanos a compartir nuestra vida
los unos con los otros,
cada día que nos das.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús el Señor.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Demos entusiasta acción de gracias y alabanza a Dios nuestro Padre por darnos a Jesús por medio de la Virgen María. Que esta eucaristía nos traiga su bendición y nos ofrezca a Jesús, para que vaya con nosotros en la vida, hoy y cada día del nuevo año.


Introducción al Padre Nuestro
Movidos por el Espíritu de Jesús,
vivo en nuestros corazones,
rogamos a nuestro Padre del cielo
con las palabras del mismo Jesús.
R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor
Señor, líbranos en este nuevo año
de todo mal, especialmente del pecado,
y danos a nosotros y a todo le mundo
tu paz, duradera y digna de fiar.
Danos tu amor compresivo
y tu infinito respeto por los otros,
para que en justicia y bondad
nos preparemos para la definitiva venida entre nosotros
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
R/ Tuyo es el reino…

Invitación a la Comunión
Este es Jesucristo, el Señor,
nacido de la Virgen Madre, María.
Él viene a vivir en medio de nosotros
para ser nuestro “Dios-con-nosotros”,
nuestro Salvador,
y para crecer constantemente en nosotros.
Dichosos todos los invitados
a la mesa del Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios, Padre amoroso:
Nos has dado en esta eucaristía
a tu Hijo Jesús, como nuestro guía en tu camino de paz,
y a María, su Madre, como nuestro modelo de fe.
Que en este nuevo año que hoy comenzamos
tu gracia sea más fuerte
que nuestra debilidad y egoísmo.
Sigue bendiciéndonos
y que Jesús y María nos inspiren
para que todo lo que digamos y hagamos
te dé gozosa alabanza a ti
y nos lleve con seguridad a la alegría eterna,
que has preparado para nosotros,
Te lo pedimos en el nombre de Jesús el Señor.

Bendición para el Año Nuevo
Con María hemos bendecido y alabado al Señor hoy
porque ha hecho grandes cosas
en favor nuestro en el pasado.
Que él siga bendiciéndonos
y dándonos su paz:
Paz con Dios mismo, paz dentro de nosotros mismos,
paz en nuestras familias, paz entre las naciones.
Que este nuevo año sea para todos nosotros
un año de gracia, con la bendición de Dios todopoderoso,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Vayan en paz, y feliz Año Nuevo a todos ustedes y a sus familias, y lleven la bendición del Señor con ustedes.

Comentario al Evangelio del jueves, 1 de enero de 2015

Luis Manuel Suarez, cmf
Queridos amigos y amigas:

¡Feliz año nuevo! Lo nueo no está en el día, ni en el número. Lo nuevo, de estar en algún sitio, estará en el corazón.
Y para ello, la Palabra de oy nos presenta a la mujer “nueva”: a María. Y se nos presenta como la Madre de Jesús, Madre de Dios y Madre nuestra.
María es Madre porque acoge la Vida, le da cobijo, la cultiva en su interior… María es Madre porque da a luz esa Vida, la lanza al mundo, la acompaña. Y como toda madre, María “conserva todas esas cosas, meditándolas en su corazón”.

María conservó en su corazón los primeros años de su hijo, cuando iba creciendo lentamente, como crecen las cosas de la vida. María conservó también en su corazón cuando su hijo anunció que iba a hacer una vida diferente: que se iba a dedicar a anunciar el Reino a tiempo y a destiempo. María acogió como pudo las palabras y los hechos de Jesús, tantas veces desconcertantes, poniendo el mundo al revés… o más bien poniéndolo al derecho, tal como Dios lo soñó. María vivió y sufrió de corazón los últimos días de su hijo, cuando quisieron quitarle la vida, aunque en realidad era Él quien la daba. María guardó en su corazón la mañana de la Resurrección, la luz nueva que brota de saber que “su hijo” es “el Hijo” en quien todos podemos reconocernos hermanos, compañero de todos los caminos y pan tierno para todos los cansados.
Por eso tanta gente, incluso la que decimos “poco creyente”, siente a María tan cercana; porque ella, como nadie, conoce los entresijos de la vida y sigue, de pie, al lado de todas las cruces y a la espera de todas las madrugadas.

María, Madre de Jesús y Madre nuestra,
que te podamos sentir cercana en este año que comienza
y que podamos, como tú,
acoger todo lo que nos trae la vida,
meditarlo en el corazón
y devolverlo hecho vida para el mundo.
Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (luismanuel@claretianos.es)
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