GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 21 de Marzo de 2015

Lecturas de hoy Sábado de la 4ª semana de Cuaresma

MISA DEL DIA   http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA  http://www.radiopalabra.org/IMG/mp3/cuaresma_32_2008.mp3



Primera lectura
Lectura del libro de Jeremías (11,18-20):

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó lo que hacían. Yo, como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra mí planeaban: «Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra vital, que su nombre no se pronuncie más.» Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón; veré mi venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 7,2-3.9bc-10.11-12

R/. Señor, Dios. mío, a ti me acojo

Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame,
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R/.

Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R/.

Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (7,40-53):

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: «Éste es de verdad el profeta.»
Otros decían: «Éste es el Mesías.»
Pero otros decían: «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?»
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.
Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: «¿Por qué no lo habéis traído?»
Los guardias respondieron: «Jamás ha hablado nadie como ese hombre.»
Los fariseos les replicaron: «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos.»
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?»
Ellos le replicaron: «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas.»
Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Sábado de la 4ª semana de Cuaresma

SIGNO DE CONTRADICCIÓN (Jer 11,18-20; Jn 7,40-52)

Introducción

Es muy duro para una persona que “ha sido seducida por Dios”, como dice Jeremías, ser rechazado por su propia comunidad a la que ha dedicado su vida y en la que anteriormente ha sido testigo de lo espiritual. Jeremías es fuente de división. – Lo mismo le pasó a Jesús. --- ¿Estamos nosotros dispuestos y deseosos de correr el riesgo de ser cristianos, de ser signos de contradicción junto con Cristo? Si corremos ese riesgo, sin duda nos ha de producir dolor y sacrificio. Seremos rechazados y ridiculizados. ¿Podemos aceptar esto con ecuanimidad? De hecho esta responsabilidad la asumimos en el momento de nuestro bautismo.



Oración Colecta
Dios todopoderoso:
Cuando la gente se encontró con tu Hijo,
él se convirtió en fuente de división:
Él afectó sus vidas
de una forma o de otra.

Nosotros queremos aceptar plenamente a Jesús,
y vaciarnos de nosotros mismos
para darle espacio a él
en nuestra vida de cada día,
aun cuando ello implique dolor y sacrificio.
Ayúdanos para que con él
busquemos y hagamos siempre tu voluntad.
Te lo pedimos por medio de Jesucristo, nuestro Señor.

Intenciones
Para que sepamos aceptar con serenidad la cruz, cuando seamos rechazados o ridiculizados a causa de nuestra fe, roguemos al Señor.
Para que todos los que sufren se pongan confiadamente en las manos de Dios, roguemos al Señor.
Para que nosotros, los cristianos, tomemos siempre partido a favor de todo lo que es justo, verdadero y bueno, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Tu hijo vino a nosotros
para vivir ante nuestros ojos
la vida de un hijo cariñoso
y de un siervo fiel.
Él está aquí ahora, según su promesa,
en medio de nosotros.
Que, como él, no busquemos nosotros popularidad
ni paz a cualquier precio.
Por eso te pedimos que nos des valor
para caminar contra la corriente irresistible
de opiniones y criterios mundanos,
cuando nuestra fidelidad a ti lo requiera.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre de bondad:
Ser fieles y leales a ti
y honestos con nosotros mismos
no es siempre cómodo.
Tampoco lo fue para tu Hijo, Jesús.
Te pedimos hoy:
Que nuestros problemas y malentendidos
no nos llenen de amargura,
sino que nos sirvan,
aunque sea a pequeña escala,
para llevar vida y esperanza
a nuestros hermanos y a nosotros mismos,
estando siempre unidos con Jesús,
Hijo tuyo y Señor nuestro,
que vive y reina
por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Si se nos rechaza a causa de nuestra fe y sus implicaciones, que Dios nos dé la actitud interior y la fortaleza para no tener miedo, sino más bien para ser testigos del Señor y para obrar siempre lo que es justo y bueno.
Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.



Comentario al Evangelio del sábado, 21 de marzo de 2015

SURGIÓ UNA DISCORDIA POR SU CAUSA

La escena evangélica que nos presenta la liturgia de hoy tiene algo peculiar: No aparece Jesús en persona. Se habla de él, de sus discursos, se describen distintas actitudes ante sus discursos. Podemos permitirnos hacer un paralelo con nuestra realidad de hoy: tampoco tenemos ya a Jesús físicamente entre nosotros, y hay diversidad de posicionamientos con respecto a su mensaje (y a él).
- Entre la gente que ha oído sus discursos, se presentan dos posturas: Unos que dicen enseguida que es un «profeta». Es decir: alguien que habla bien, y que habla de parte de Dios. Les merecen un respeto sus discursos. Pero... Jesús es mucho más que un profeta. Se quedan cortos. Vendrían a parecerse a los muchos que valoran el mensaje de Jesús como una ética aceptable, valiosa, que merece respeto, que implica unos valores con los que incluso se identifican... pero se quedan en un simple humanismo. Valioso, claro. Pero no llegan más allá. No podríamos hablar de «fe» en este caso.

Otra parte de la gente, por sus prejuicios (en este caso el hecho de que Jesús sea galileo, y que no parece responder a lo que dicen las Escrituras), lo rechaza. Las palabras de Jesús son suficiente argumento, y de nada valen los signos que ha venido haciendo, como el vino de las bodas, la curación del paralítico o el siervo del centurión. En definitiva: directamente no les interesa, y no indagan más. Jesús no merece la pena y ya está.
- Entre los fariseos y sacerdotes, encontramos distintas actitudes. En primer lugar que entre ellos (los que saben, los que dominan la Ley y las Escrituras) no hay nadie que haya creído en Jesús. Resulta que su postura personal es «criterio» de verdad. Como ellos no han creído, nadie puede creer. No les cabe la menor duda, ni investigan, ni procuran conocerle... Pero aunque lo hicieran: su ideología religiosa, su manera de interpretar la Escritura y las Sagradas Tradiciones, y sus privilegios personales e incluso económicos... les impiden reconocer a Jesús. Ya había dicho antes Jesús a uno de ellos -Nicodemo- que tenía que nacer de nuevo, del agua y del espíritu... o no sería capaz de comprenderle.

Por otra parte, manejan las Escrituras a su antojo. Encuentran dónde apoyarse para rechazar la posibilidad de que Jesús sea un profeta: «De Galilea no salen profetas». Pero, cuando Nicodemo les nombra la Ley: «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?». Pasan de ella. Les «vale» la Escritura para confirmar sus posturas previas, no para buscar la verdad.
También es significativo el desprecio por la gente: «Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos». Es que no saben, no han estudiado, no son especialistas, y por lo tanto su postura no merece ninguna consideración. De eso hablaba el Papa Francisco en su Evangelii Gaudium: [EG 133]: «Es necesario que los teólogos no se contenten con una teología de escritorio». Es verdad: no escuchar con respeto a la gente impide comprender a Jesús. Aunque habrá que aclarar que algunos dicen estar entre la gente... pero para imponerles sus criterios e ideas, porque ellos son los que saben lo que conviene a los demás. O están entre la gente (físicamente) pero con el impermeable puesto, para que no les salpique ni afecte lo a la gente le preocupa o hace sufrir.
- Parece que los únicos que se «libran» aquí serían los guardias. Se han dejado sorprender por Jesús: «Jamás ha hablado nadie como ese hombre». Le han oído hablar personalmente, esto es, se han encontrado con él, y lo han escuchado sin prejuicios. Escribía Benedicto XVI: «No se comienza a ser cristiano... sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida» (Deus Caritas est n.1).

Nosotros no podemos encontrarnos con Jesús como lo hicieron aquellos guardias, claro, Pero como dice también esta misma Encíclica (n. 17): «siempre viene a nuestro encuentro a través de los hombres en los que Él se refleja; mediante su Palabra, en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía. En la liturgia de la Iglesia, en su oración, en la comunidad viva de los creyentes, experimentamos el amor de Dios, percibimos su presencia y, de este modo, aprendemos también a reconocerla en nuestra vida cotidiana».
El Evangelista ha ido dibujando así algunas posturas que llevarán a Jesús hacia la muerte: la gente, los fariseos y sacerdotes... Pero también nos ayuda a nosotros a definirnos delante de Jesús hoy, dándonos algunas claves para que nuestras actitudes y esquemas mentales... no nos jueguen una mala pasada, y no descubramos en Jesús al Señor de la Vida, nuestro Salvador.

PD: Esta vez he conseguido que sea un poco más corta, como algunos me han pedido. Jejeje. Saludos a todos.
Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified