GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 20 de Abril de 2015

Lecturas del Lunes de la 3ª semana de Pascua


MISA DEL DIA   http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA  http://www.radiopalabra.org/IMG/mp3/pascua08_lunes3.mp3

Lunes, 20 de abril de 2015
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-15):

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.»
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: «Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés.»
Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 118,23-24.26-27.29-30

R/. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor

Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus leyes;
tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R/.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus leyes;
instrúyeme en el camino de tus decretos,
y meditaré tus maravillas. R/.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu voluntad;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (6,22-29):

Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberiades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»
Jesús les contestó: «Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.»
Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?»
Respondió Jesús: «La obra que Dios quiere es ésta, que creáis en el que él ha enviado.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Lunes de la 3ª semana de Pascua

Lunes, 20 de abril de 2015
¿POR QUÉ BUSCAMOS A JESÚS?
(Hch 6,8-15; Jn 6,22-29)

Introducción
Hoy, y en los próximos días, dos textos de la Escritura no relacionados entre sí, corren paralelos – el martirio de San Esteban, presentado como una imitación del martirio de Cristo, y el discurso eucarístico de Jesús tal como nos lo presenta Juan, cap. 6, después de la multiplicación de los panes.
Jesús nos confronta hoy con esta pregunta: “¿Por qué me están ustedes buscando?” ¿Por qué buscamos a Dios, a Jesús? ¿Es solamente por los dones que él nos da? Cierto que recibimos mucho de Dios, pero ¿buscamos a Jesús mismo, por lo que él significa para nuestras vidas? Esforcémonos por acercarnos más a él y llegar a ser más como él. Él nos pide fe en su persona y en su misión.

Oración Colecta
Oh Dios de la vida:
Anhelamos ardientemente la vida y felicidad eternas
y la realización de todas nuestras esperanzas.
Sacia todas nuestras hambres
por medio de Jesucristo tu Hijo,
que es nuestro pan de vida.

Y cuando él nos haya llenado de sí mismo,
que nos guíe también y nos dé fuerza
para poder llevar a un mundo que espera
el alimento de reconciliación y alegría
que solamente tú puedes dar en plenitud.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

  Intenciones
Por la Iglesia, para que sus líderes y ministros sustenten al Pueblo de Dios con el alimento sólido del evangelio, roguemos al Señor.
Por los cristianos divididos, para que pronto podamos partir y compartir todos juntos el alimento único del único Señor, el pan de la eucaristía, roguemos al Señor.
Por todas las comunidades cristianas, para que aprendamos a apreciar el tremendo valor de la eucaristía y a sacar de él la fuerza para comprometernos a aliviar las necesidades de nuestros prójimos, cercanos y lejanos, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Para este banquete de la eucaristía,
banquete de acción de gracias,
traemos ante ti pan y vino,
los dones que tú mismo nos has dado.

Ellos expresan nuestra vida y nuestra lucha.
Que se conviertan en signos vivos
de la presencia de tu Hijo entre nosotros,
para que él nos sustente en nuestro caminar
hacia una vida y alegría plenas y eternas,
y que nos disponga a entregarnos generosamente,
con él y como él,
para la vida y felicidad de todo tu pueblo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Padre nuestro amoroso:
En el pan eucarístico partido aquí para nosotros
reconocemos al que es la luz de vida,
a tu Hijo Jesucristo.
Danos siempre este pan,
que sea Jesús nuestro pan de cada día,
que sabe mejor cuando se lo comparte
con todos los que, de cualquier manera,
tienen hambre de él.
Concédenoslo por medio del mismo Jesucristo,
nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: “Trabajen no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura y da vida”, nos dice Jesús. En la vida, pues, busquemos al Señor y las cosas de valor eterno. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.




Comentario al Evangelio del 


ciudadredonda
Queridos amigos:

Muchos buscamos a Jesús y nos creemos mujeres y hombres de fe. Pero en realidad puede que lo nuestro no sea fe sino otra cosa . En unos puede que sea sólo curiosidad o simple simpatía y, en muchos casos, por muy maquillado que aparezca, es simplemente egoísmo puro y duro.

Jesús, que conoce de veras nuestro corazón de barro, puede que nos lo esté desvelando hoy al escuchar sus afiladas palabras: “ Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros ”. ¿Cuál es el verdadero motivo de nuestro interés por Jesús? ¿Será sólo el pan? Entendamos bien la expresión y leamos detrás de la palabra “pan” su cabal traducción que puede ser, para nosotros, sinónimo de “salud”, “suerte”, “descanso”, “vida sin complicaciones”, “comodidad”, “triunfos”, “ventajas”, “compensaciones”, “premios”… y que cada cual añada...

El egoísmo nos vuelve ciegos e insensibles. Durante la multiplicación de los panes, la mayoría estaban tan pendientes de saciar su necesidad, que no llegaron a reconocer el Amor. En nuestra relación con Jesús, podemos estar también tan pendientes de nuestros deseos, necesidades o problemas -tan legítimos todos ellos- que no amemos al Amor.

Jesús rechaza la búsqueda afanosa de un pan que alimenta solamente el cuerpo. Y orienta la búsqueda a “ trabajar, no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eterna ”. ¿De qué alimento se trata exactamente? Parece debe ser algo semejante a aquella agua viva que salta hasta la vida eterna (Jn 4,14). Por lo que más adelante se dirá se trata de fe. Es decir, de acoger a Jesús en la propia vida de una forma tan auténtica que, como decía el P. Claret, “ El sea suficientísimo ”.

Ese alimento que sacia y plenifica para siempre “os lo dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios”. El Padre ha puesto su sello indeleble sobre el Hijo consagrándolo solemnemente desde el primer instante de su encarnación y en su bautismo en el Jordán.

Ante esa declaración, también nosotros, como aquellos judíos, nos preguntamos: “ ¿Qué debemos hacer? (v. 28). Jesús nos responde con una sola cosa: la fe en él. La única obra que el hombre debe cumplir es creer en el enviado de Dios. Esa fe de la que habla el evangelio es don de Dios. Nosotros podemos rechazarla, pero no crearla. Solamente la recibimos, la acogemos, la cuidamos y la podemos hacer crecer. Esa es nuestra responsabilidad.

¿De qué fe se trata aquí? Decía Ortega y Gasset: “ No vemos con los ojos, sino a través de los ojos ”. Es aquella fe que nos cambia la mirada y nos hace lúcidos. Cuando se mira la vida a través de ojos egoístas, la mirada y todo lo mirado se contaminan de negro interés. Pero todo, en cambio, se vuelve más claro para quien contempla con ojos limpios tanto amor recibido. Y donde los egoístas, al levantar la vista, solo ven nubes negras y anuncio de tormentas, otros podemos llegar a ver un cielo tachonado de estrellas.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified