GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 6 de Diciembre de 2015

Lecturas del Domingo de la 2ª semana de Adviento

MISA DEL DIA ; http://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO DEL DIA  http://evangeli.net/_mp3/daily/es/I_12.mp3

Domingo, 6 de diciembre de 2015
Primera lectura
Lectura del libro de Baruc (5,1-9):

Jerusalén, quítate tu ropa de duelo y aflicción, y vístete para siempre el esplendor de la gloria que viene de Dios. Envuélvete en el manto de la justicia que procede de Dios, pon en tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. Porque Dios mostrará tu esplendor a todo lo que hay bajo el cielo. Pues tu nombre se llamará de parte de Dios para siempre: “Paz de la Justicia” y “Gloria de la Piedad”. Levántate, Jerusalén, sube a la altura, tiende tu vista hacia el Oriente y ve a tus hijos reunidos desde oriente a occidente, a la voz del Santo, alegres del recuerdo de Dios. Salieron de ti a pie, llevados por enemigos, pero Dios te los devuelve traídos gloria, como un trono real. Porque ha ordenado Dios que sean rebajados todo monte elevado y los collados eternos, y colmados los valles hasta allanar la tierra, para que Israel marche en seguro bajo la gloria de Dios. Y hasta las selvas y todo árbol aromático darán sombra a Israel por orden de Dios. Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con la misericordia y la justicia que vienen de él.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R/.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R/.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1,4-6.8-11):

Ruego siempre y en toda mis oraciones con alegría por todos vosotros a causa de la colaboración que habéis prestado al Evangelio, desde el primer día hasta hoy; firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús. Pues testigo me es Dios de cuánto os quiero a todos vosotros en el corazón de Cristo Jesús. Y lo que pido en mi oración es que vuestro amor siga creciendo cada vez más en conocimiento perfecto y todo discernimiento, llenos de los frutos de justicia que vienen por Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio
Evangelio según san Lucas (3,1-6), del domingo, 6 de diciembre de 2015
0
Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,1-6):

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: «Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Domingo de la 2ª semana de Adviento

Domingo, 6 de diciembre de 2015
SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO (Ciclo C)

1. Signos de Esperanza
2. Quiten los Obstáculos del Camino.

Saludo (Ver Segunda Lectura)
Que nuestro amor mutuo, de los unos a los otros, nos prepare para el Día del Señor,
cuando Jesucristo vuelva.
Que su gracia y amor estén siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante

1. Signos de Esperanza
El Concilio Vaticano II ha restaurado el sentido del Adviento, cambiándolo de un tiempo de penitencia y conversión a su objetivo original: un tiempo de ESPERANZA. En Adviento recordamos la venida de Cristo, y nos percatamos de que él tiene que venir más profundamente a nuestra Iglesia y a nuestro mundo. Para disponernos a hacer esto, necesitamos conversión, naturalmente; pero más especialmente necesitamos esperanza de que, a pesar de tener todo en contra, este reino vendrá y se instaurará. Para profundizar esa esperanza, tenemos que aprender a percibir los signos, que nos desvelan que lo que anhelamos está ya presente entre nosotros. Que nuestro Señor abra nuestros ojos para percibir signos en nuestra vida.


2. Quiten los obstáculos del Camino
Se gastan tremendas cantidades de dinero para construir mejores carreteras, para tener mejores comunicaciones, pero quedan todavía muchos obstáculos entre la gente y entre las naciones para comunicarse mutuamente. --- De la misma manera hay todavía muchos obstáculos para la venida eficaz de nuestro Salvador a nuestro mundo. La gente pone barricadas y controles, y nosotros tenemos que eliminarlos, para que la misericordia y libertad, la justicia y el amor de Cristo alcancen a todos los hombres. ¡Ah, ojalá todos pudieran encontrar a Cristo como Salvador y experimentar la salvación de Dios en él, y en nosotros también! --- En esta eucaristía le pedimos a Jesús, el Señor, que seamos para muchos el camino hacia él, y que podamos acercarle a él a los hermanos.

 Acto Penitencial (Dos Opciones)

1. Signos de Esperanza
¿Somos realmente gente de esperanza,
con una fe capaz de cambiar este mundo?
(Pausa)
Señor Jesús, tú te hiciste uno de nosotros
para hacernos capaces de amor y de esperanza:
R/ Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo Jesús, tú te fías de nosotros
y nos das la energía y la fuerza
para transformar este nuestro mundo
en un mundo más cercano a Dios.
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, tú vendrás un día con gloria
para coronar tu propia obra en nosotros.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

En tu bondad misericordiosa, Señor,
perdona todos nuestros pecados
y haznos mirar al presente y al futuro
con una infatigable esperanza.
Y llévanos a la vida eterna. Amén.

2. Quiten los obstáculos del camino
Somos pueblo en camino, peregrinos en marcha,
Y a veces tropezamos y caemos.
Ahora le pedimos al Señor que nos perdone.
(Pausa)

Señor Jesús, tú nos trajiste libertad y justicia y abriste para nosotros bien ancho el camino hacia el Padre y hacia los hermanos:
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo Jesús, tú nos mostraste el sendero hacia la paz y al perdón:
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, tú nos guías en el camino del amor y la generosidad y quieres llevar la salvación a todos.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Ten misericordia de nosotros, Señor,
y cólmanos con la alegría de tu perdón.
Enjuga las lágrimas de nuestra aflicción
y haznos cantar las alegrías de la vida eterna. R/ Amén.


Oración Colecta
Oremos para que sepamos preparar el camino
para la venida del Señor.
(Pausa)
Oh Dios, Padre nuestro:
Ahora en nuestro tiempo sabemos
cómo perforar montañas,
y nivelar colinas para construir autopistas,
pero hemos perdido el camino que nos lleva
al corazón de los otros y hacia ti.
Que tu Hijo venga a nosotros
para hacernos lo bastante creativos y audaces
para construir avenidas de justicia y amor
que nos hagan encontrarnos los unos a los otros
y encontrarte a ti, nuestro Dios vivo.
Te lo pedimos en el nombre de aquél
a quien esperamos y que nos espera,
Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura (Bar 5,1-9): Dios Salvará a su Pueblo Disperso.
El profeta Baruc proclama un mensaje de esperanza: Dios guiará a su pueblo disperso, de vuelta ya a su país y a sí mismo. Ellos se convertirán en signos radiantes de la salvación de Dios.

Segunda Lectura (Flp 1,4-6.8-11): Prepárense para el Día de Cristo
En carta afectuosa, Pablo agradece a los cristianos de Filipos su hospitalidad a sí mismo y al evangelio. Les pide a ellos --y a nosotros--, prepararse para la venida de Cristo por medio de un amor atento y siempre creciente.

Evangelio (Lc 3,1-6): Preparen el Camino del Señor
Dios comenzó su Historia de Salvación con su Nuevo Pueblo cuando Juan el Bautista anunció la venida de Jesús.
--- Ahora, como entonces, la gente tiene que prepararse para la venida del Señor. Si preparamos el Camino, todos verán cómo Dios salva.


Oración de los Fieles
Roguemos con fe y confianza para que todos los hombres vean y acepten la salvación que Jesús ofrece a todos. Y digamos: R/ Ven, Señor, no tardes.
Por el papa, los obispos, sacerdotes y líderes laicos, para que nos fortalezcan en nuestra fe y nos ayuden a acelerar la venida del Señor, roguemos al Señor:
R/ Ven, Señor, no tardes.
Por todos los fieles extendidos por todo el mundo, para que sean luz para nuestro tiempo, para que conserven bien vivas y activas la fe y la esperanza, y para que trabajen en favor de mayor justicia y honestidad en nuestro mundo, roguemos al Señor.
R/ Ven, Señor, no tardes.
Por todos los que no creen en Dios, para que ellos también pongan todos sus talentos e ilusiones al servicio del pueblo y de toda la comunidad humana, roguemos al Señor.
R/ Ven, Señor, no tardes.
Por los que temen al futuro, para que dejen de lado todos sus temores y angustias, y aprendan a esperar en Dios y a confiar en sus promesas, roguemos al Señor.
R/ Ven, Señor, no tardes más.
Por todos nosotros aquí reunidos, para que nuestros ojos estén abiertos y nuestros corazones vigilantes para reconocer y recibir a Cristo nuestro Señor, cuando venga a nuestro encuentro, roguemos al Señor.
R/ Ven, Señor, no tardes más.
Señor Jesucristo, danos la determinación y el valor para quitar los obstáculos que nos separan los unos de los otros, y para allanar el camino para tu venida. Quédate con nosotros, Señor, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos signos de pan y vino
nos das la seguridad de que tu Hijo
pronto estará con nosotros.
Que seamos tus humildes servidores,
compartiendo la luz, la alegría y la firme esperanza
que la humanidad está esperando.
Que nuestras vidas proclamen el mensaje
de que tú estás cerca de nosotros en Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro
por los siglos de los siglos.

Introducción a la Plegaria Eucaristía
Por nosotros mismos no podríamos encontrar el camino hacia Dios. Pero Dios Padre nos ha enviado a Jesús, el Hijo, como nuestro Camino y como nuestro guía en el camino. Por medio de Jesucristo demos gracias al Padre.


Introducción al Padre Nuestro
Roguemos a nuestro Padre en el cielo que sepamos buscar siempre su voluntad y sembrar las semillas de su reino.
R/ Padre Nuestro…

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de todos los males
y danos hombres y mujeres entregados
para preparar aquella paz
que es el signo de la presencia de tu Hijo en la tierra.
Vuelve nuestros corazones a ti y líbranos del pecado,
mientras aguardamos con gozosa esperanza
la venida plena entre nosotros
de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.
R/ Porque tuyo es el reino



Invitación a la Comunión
Éste es el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo.
Dichosos nosotros invitados
a preparar el camino para su venida,
para que la gente en todo el mundo
pueda ver su salvación.
R/ Señor, no soy digno





Oración después de la Comunión
Señor, Dios de esperanza :
En esta eucaristía hemos celebrado de nuevo
la venida de Jesucristo en medio de nosotros.
Que este breve encuentro con él
nos renueve y restaure
para llegar a ser humildes señales de ruta
hacia la justicia, la paz, la dignidad y la alegría.
que sobrepasan, con mucho, nuestras propias fuerzas,
pero que pueden ser compartidas por todos,
si permitimos a tu Hijo ir con nosotros
hacia ti, nuestro Dios y Señor
por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Para ser una autopista hacia Dios, llana, suave, recta, necesitamos volvernos más semejantes a Cristo. Podremos mostrar a otros el camino hacia él y preparar el camino para su plena venida, solamente si tomamos en serio el evangelio, si el Señor se hace visible en nosotros con su bondad, su compasión, su amor, con su preocupación por la justicia y la verdad. Que Dios nos dé fuerza y nos bendiga a todos: Que la poderosa bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

Vayamos juntos juntos por los caminos del Señor.
R/ Demos gracias a Dios.

Comentario al Evangelio del 

Juan Lozano, cmf
Querido amigo/a:

No hay peor ciego que el que no quiere mirar. Y digo “mirar” y no “ver”. El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define “ver” en su primera acepción como: percibir algo material por medio del sentido de la vista. Y mirar como: dirigir la vista hacia algo y fijar la atención en ello. Lo que quiero resaltar es que “mirar” es un verbo mucho más activo que “ver”. Para mirar no basta con ver, sino que además, se requiere fijar la atención. Pues bien, para ser un buen seguidor de Jesús, hay que mirar. El Adviento nos invita a mirar. Necesitamos re-aprender el arte de la mirada. Mirar una puesta de sol, el vuelo de una pluma, la sonrisa de un anciano… y aprender a mirar lo que no se ve a simple vista.

El hombre y mujer contemporáneo padece una obsesión y justificación que lo persigue angustiosamente: “no tengo tiempo”. En una vida acelerada y estresada como la urbana se hace muy difícil la mirada contemplativa; donde no hay una mirada serena no puede haber una comprensión verdadera, y donde la incomprensión es grande, suelen nacer la mayoría de nuestros conflictos, malentendidos con los demás, suspicacias y susceptibilidades. Si no hay tiempo para mirar, ¿cómo va a haber tiempo para mirar a Dios? Creo que este es el drama de muchos hombres y mujeres: no poder encontrarse con Dios (tener experiencia de Él) porque no lo ven y no lo ven porque no se han parado a mirarlo ni en sí mismos, ni en los demás, ni en los más pequeños, ni en la creación…, ni en ninguna parte. Sin la mirada profunda no puede nacer la comprensión del mensaje ni, en consecuencia, la fe.

La Palabra de hoy nos invita a curar nuestras cegueras: sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos - leemos hoy en el profeta Isaías-. Y en el evangelio de Mateo, Jesús realiza la curación de los dos ciegos. Ver para mirar, ver para creer. Mira en este Adviento más allá de las apariencias, mira con atención, mira a tu interior –que es donde más nos cuesta dirigir la mirada-; mira con detalle, mira con calma, mira con ojos nuevos, mira al desconocido, mira al que no te ve con buenos ojos, mira con profundidad, aguanta la mirada, mira con dulzura, mira con fuerza, mira con amor, mira a lo alto… y verás a Dios.

Hoy queremos que Jesús cure nuestras cegueras para que miremos más allá. Hoy gritamos con los ciegos del evangelio: ¡Ten compasión de nosotros, hijo de David!

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified