GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 27 de Diciembre de 2015

Lecturas del Domingo de la Sagrada Familia: Jesús, María y José - Ciclo C


MISA http://magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO http://evangeli.net/_mp3/daily/es/I_44.mp3

Domingo, 27 de diciembre de 2015
Primera lectura
Lectura del libro del Eclesiástico (3,2-6.12-14):

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole.
El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha.
Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas.
La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 127,1-2.3.4-5

R/. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-21):

Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Palabra de Dios

Evangelio
Evangelio según san Lucas (2,41-52, del domingo, 27 de diciembre de 2015
0
Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,41-52)

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.»
Él les contestó: « ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Domingo de la Sagrada Familia: Jesús, María y José - Ciclo C

Domingo, 27 de diciembre de 2015
FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

1. En la Casa del Padre
2. Ocupado en los Asuntos del Padre

Saludo (Ver la Segunda Lectura)
Somos ya hijos de Dios;
No tenemos por qué temer en su presencia.
Que el Señor Jesús esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante (Dos Opciones)

1. En la Casa del Padre
Nos puede sorprender oír a Jesús cómo les pregunta a sus propios padres angustiados, María y José: “¿Por qué me estaban buscando? ¿No sabían ustedes que debo estar donde está mi Padre?”. Incluso María y José, santos de Dios, tenían que aprender todavía y crecer en su fe. – Como la Sagrada Familia, nuestras familias, y cada uno de nosotros, tenemos también que crecer en la fe. Quizás será a través de dolorosas pruebas y sufrimientos, como el de María y José, como nuestra fe llegará a madurarse. También se nos formula a nosotros la misma pregunta: ¿No sabían ustedes…?

2. Ocupado en los Asuntos del Padre
Quizás sea difícil para nosotros imaginar que Jesús, Hijo mismo de Dios, fuera realmente humano, que crecía no sólo físicamente, sino que también iba madurando como persona, y descubría poco a poco la conciencia de sí mismo, quién era él mismo. Desde luego, la Sagrada Familia entera buscó siempre hacer la voluntad de Dios, pero hoy vemos a Jesús afirmar que ha tomado conciencia de que tiene una relación especialmente íntima con el Padre y que lo que realmente importa para él es la voluntad amorosa de Dios. --- ¿Es eso también para nosotros realmente lo más importante, y no habríamos de crecer en nuestra intimidad con Dios? Que Jesús en esta eucaristía nos ayude a madurar totalmente en el amor a Dios.

Acto Penitencial
¿Sentimos deseos todavía de crecer en nuestra fe?
Examinémonos ante el Señor.
(Pausa)
Señor Jesús, tú aceptaste vivir bajo la autoridad de María y de José.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo Jesús, tu madre meditaba en su corazón los acontecimientos que ocurrían en su vida.
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, con María y con José tú buscaste por encima de todo la voluntad del Padre del cielo:
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Señor, perdona nuestros pecados y nuestra falta de comprensión. Haz que maduremos constantemente en nuestra fe y en nuestro amor. Llévanos a la vida eterna.

Oración Colecta
Oremos para que Jesús, el Señor, crezca en nosotros.
(Pausa)
Oh Dios, Padre nuestro:
Te damos gloria y alabanza
porque elegiste para tu Hijo una familia humana.
Por medio de las oraciones y el ejemplo de María y José,
allí en el hogar de Nazaret,
queremos también nosotros aprender
a dejar espacio a Jesús en nuestra vida,
para que él crezca día a día en nosotros y en nuestra familia
y nos haga más semejantes a él.
Haz que nuestras familias se centren
en descubrir y cumplir siempre
la voluntad de Dios
y en vivir en armonía y amor.
Te lo pedimos en el nombre del mismo Jesús, el Señor.

Primera Lectura (Eclo 3,2-6.12-14): Honra a tu Padre y a tu Madre
Los dos fundamentos de la vida familiar son amor y respeto, dice la Biblia. ¿No habrían de permanecer estas dos virtudes como la piedra angular de nuestras familias, hoy en día?

Segunda Lectura (Col 3,12-21): Vida en el Señor
Digan y hagan todo en el nombre del Señor Jesús, y tendrán la correcta relación con Dios y con los hermanos, sobre todo en el círculo íntimo de la familia.

Evangelio (Lc 2,41-52): Tengo que estar en la Casa de mi Padre
Cuando Jesús se queda perdido en el tempo, sus padres María y José experimentan de nuevo el malestar de formar parte de la misión de Jesús. El servicio a Dios y a la gente tiene lugar primero y preferente.

Oración de los Fieles.
Con la Sagrada Familia de Nazaret confiamos en el Señor, que conoce todas nuestras necesidades, y le pedimos que bendiga a todas las familias del mundo, cristianas y no cristianas. Y digámosle: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por la gran familia de la Iglesia, para que sea madre bondadosa y hogar cálido para todos, especialmente para los pobres, necesitados y afligidos, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por todos los matrimonios, para que sepan conservar la frescura de su primer amor, o al menos volverlo a descubrir y recuperar, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por todas las familias del mundo, para que sus miembros -padres e hijos- sigan creciendo en comprensión, aprecio y servicio mutuo, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por los niños y por los jóvenes, para que sus padres sean para ellos personas maduras seriamente interesadas por su crecimiento y auténtica felicidad, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por los matrimonios en dificultad, por los separados y por sus hijos, para que puedan encontrar hermanos y amigos afectuosos que con su comprensión y apoyo les ayuden a superar los fallos de su vida en el hogar, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

- Por nuestras comunidades cristianas, para que como miembros de una sola familia aprendamos a llevar los unos las cargas de los otros y a compartir también mutuamente las satisfacciones y alegrías, roguemos al Señor: R/ Señor, bendice a nuestras familias.

Padre bondadoso, nosotros confiamos en ti. Que no neguemos los unos a los otros el mismo amor que tú nos muestras en Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Tú nos invitas a participar
en la mesa de familia de Jesús, tu Hijo.
Que el alimento y la bebida que él nos da
nos transforme en verdaderos dones para nuestros hermanos,
para que nos convirtamos los unos para los otros
en pan y vino, vida y alegría.
Que el respeto y el amor servicial
sean nuestra ofrenda a los hermanos,
hoy, mañana y cada día
motivados por tu Hijo que está en medio de nosotros,
Jesucristo nuestro Señor.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Hoy damos gracias al Padre por habernos dado a la Sagrada Familia de Nazaret como modelo de amor servicial para nuestros hogares. Que esta eucaristía nos haga responder con interés y entusiasmo al amor de Dios.

Introducción al Padre Nuestro
Unidos ante Dios como hijos suyos recemos la oración que Jesús de Nazaret nos enseñó:
R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de todos los males
y que la paz de Cristo viva
en nuestros corazones y en nuestros hogares.
Guárdanos de todo lo que nos divide
o nos encierra en nosotros mismos.
Danos compasión, amabilidad y paciencia,
para que preparemos con alegría y esperanza
la venida plena entre nosotros
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
R/ Tuyo es el reino…

Invitación a la Comunión
Éste es Jesucristo, el Señor,
que viene para unirnos a todos
como hijos e hijas del Padre.
Dichosos nosotros,
invitados a la mesa de familia del Señor.




Oración después de la Comunión
Oh Dios y Padre nuestro:
Jesús tu Hijo se hizo cercano a nosotros
en esta celebración eucarística.
Ha estado aquí con nosotros
asequible y disponible para todos.
Que él siga viviendo
en nuestros hogares y en nuestras comunidades.
Que nos haga también a nosotros
asequibles y disponibles, los unos a los otros,
aun a costa de nuestro bienestar personal,
y, con María y José,
nos haga disponibles para cualquier tarea y misión
que tú quieras encomendarnos.
Porque podemos hacer muchas cosas
en el nombre de Jesús, el Señor.

Bendición

Hermanos: ¡Qué bueno que hemos podido estar juntos
como familia del pueblo de Dios
y orar con la Sagrada Familia de Nazaret
por todo lo que nos es muy querido a todos nosotros:
nuestros hogares, nuestras familias,
la comunidad cristiana,
la familia mayor de nuestro país y nación!
Que Dios todopoderoso les bendiga
a todos ustedes y a sus familias
y les guarde siempre en su amor:
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Comentario al Evangelio del 

Julio César Rioja
Queridos hermanos:

En este domingo la Iglesia celebra la fiesta de la Sagrada Familia. El Evangelio de hoy contiene algunos aspectos interesantes, acerca de lo implica la vida familiar. Cuando Jesús cumplió los doce años, tiempo en que termina la infancia y empieza la adolescencia, sucede este relato, que sin duda, significa una nueva manera de relacionarse con sus padres y de sus padres con él. El cambio no sólo es fisiológico, sino también cultural, a partir de esa edad, parece que la ley exigía ir al templo de Jerusalén cumpliendo con el culto, aunque: “Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua”.

Lo sorprendente, es que abandona a sus padres para quedarse en el templo con los doctores de la ley, parece que se hace consciente, de que ya es el momento de empezar a ocuparse de las cosas de su Padre. Sus padres, como los de cualquier adolescente están angustiados, tardan tres días en encontrarlo: “Dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Y él responde casi con rebeldía: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”. “Pero ellos no comprendieron lo que quería decir”, era una respuesta a la que no estaban acostumbrados.

El incidente termina bien: “Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres”. Aprender a “perder al niño”, como José y María perdieron a Jesús en el templo, es el sacrificio de los padres para que tanto ellos como sus hijos, puedan nacer a una forma más madura de vivir. La actitud de María que conservaba todo en el corazón, es la más apta tanto para los padres, como para sus hijos en este crecer en la vida familiar.

Hoy la rapidez de los cambios sociales y culturales, nos impiden en muchas ocasiones, asimilar las nuevas formas y maneras familiares. No entendemos muchas de las acciones de nuestros hijos o nietos, de nuestros hermanos, a la hora de educar, de valorar el uso del tiempo o del dinero y sobre todo, de relacionarse. Separaciones, parejas de hecho, violencia de género, familias monoparentales, matrimonios del mismo sexo… hacen a muchos dudar, de lo que transmitieron y de lo que pensaban que eran los principios fundamentales sobre la familia y hoy no se tienen en cuanta esas enseñanzas que parecían nacidas de la fe.

Es verdad, hay una crisis familiar que quizás comienza en esas habitaciones que tienen de todo: televisión, móviles, ordenador, internet,… refugios para nuestra vida individual. Que continua no sentándose a comer juntos y cuando lo hacemos, de forma rápida y viendo a los famosos, los políticos… sin tiempo para comentar en familia el diario vivir. Comentamos más las anécdotas, que las opciones serias y responsables que debemos tomar en la vida. Y termina o se prolonga al no poder compatibilizar la vida laboral con la vida familiar.

Tenemos una tarea sería: crear espacios y dedicar tiempos para compartir, ir a lo esencial para crecer, contrastar nuestras formas de pensar y de ser, buscar la calidad de vida. En estos días de Navidad en los que todas las familias se encuentra para comer o cenar, es tiempo de celebrar y recordar los fuertes vínculos que entrelazan las diversas generaciones, para que cada cual progresemos como personas. Son momentos para besar, reconciliar, orar, guardar en el corazón todo eso nuevo que nos sorprende y que también necesita su tiempo de maduración.

Convivir en familia no siempre es fácil. Sin embargo, es en la familia donde nacemos y donde seguimos naciendo muchas veces hasta alcanzar nuestra plena autonomía. El evangelio nos invita a comprender cómo esos constantes nacimientos se dan no sin dolor, ni sin angustia, pero todo ello es necesario para que sepamos crecer, respondiendo con fidelidad a la llamada de Dios. Bien vale la pena realizar el esfuerzo que se nos reclama: hacer de cada hogar un instrumento del crecimiento de la persona humana.

PD: Feliz Navidad y Nuevo Año a todos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified