GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 10 de Junio de 2016

Lecturas del Viernes de la 10ª semana del Tiempo Ordinario


Fuente: Ciudad Redonda
MISA http://magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO  http://evangeli.net/_mp3/daily/es/IV_92.mp3

Viernes, 10 de junio de 2016
Primera lectura
Lectura del primer libro de los Reyes (19,9a.11-16):


En aquellos días, cuando Elías llegó a Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche.
El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar!»
Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva.
Entonces oyó una voz que le decía: «¿Qué haces, aquí, Elías?»
Respondió: «Me consume el celo por el Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derruido tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo, y me buscan para matarme.»
El Señor dijo: «Desanda tu camino hacia el desierto de Damasco y, cuando llegues, unge rey de Siria a Jazael, rey de Israel a Jehú, hijo de Nimsí, y profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 26,7-8a.8b-9abc.13-14

R/. Tu rostro buscaré, Señor

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón:
«Buscad mi rostro.» R/.

Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me deseches. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor,
sé valiente, ten ánimo,
espera en el Señor. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,27-32):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio." Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Viernes de la 10ª semana del Tiempo Ordinario

Viernes, 10 de junio de 2016
DIOS NOS RESTAURA

Introducción La experiencia de Elías, tal como la vemos hoy en la palabra de Dios, es una experiencia humana profundamente conmovedora. Dios se revela a sí mismo como el Dios de vida y resurrección, tan pronto como una persona descubre quién es en sí mismo al confrontarse con Dios a quien comienza a entender un poco. Elías, fiel a Dios, formidable y fogoso profeta, se encuentra con el fracaso, la desesperación y la persecución justamente al día siguiente de su victoria. Duda de sí mismo, de su futuro, de su misión, de su pueblo, y se retira a su interior, al desierto de sí mismo. Y es entonces cuando Elías experimenta a Dios, no el Dios formidable de la tormenta, del terremoto y del fuego -tal como él lo pintaba en su corazón-, sino el Dios encontrado en la suave brisa que acariciaba su rostro. Esta experiencia del Dios viviente pone de nuevo a Elías de pie y le da la fuerza para volver al pueblo y confiar de nuevo con esperanza en el mismo pueblo y en el futuro. Porque ahora toma a Dios por lo que Dios es. ¿Acaso no podría ser ésta nuestra propia experiencia?

Colecta
Señor Dios nuestro, nos da miedo aceptarnos a nosotros mismos como somos, con nuestras debilidades y, al mismo tiempo, con nuestra fuerza; con nuestras cobardías y fracasos, pero también con nuestros nuevos proyectos.

Oh Dios bondadoso, tócanos, agárranos, derríbanos a tierra si es necesario, para que te descubramos como fuente de vida, fortaleza y constante resurrección por el poder de Jesucristo, tu Hijo, que vive contigo y con nosotros por los siglos de los siglos.

Intenciones
Para que la Iglesia sea la señal viva del amor de Dios para con su pueblo por su preocupación por los más pobres entre nosotros, roguemos.
Para que los jefes y líderes del mundo se ocupen seriamente del bienestar de sus subordinados y les proporcionen paz, justicia y dignidad, roguemos.
Para que nosotros aprendamos a aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, con todas nuestras faltas y debilidades, y a abandonarnos confiadamente en las manos de Dios, roguemos. Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro, fuente de vida: tu Hijo Jesús nos enseñó a ver tu voluntad no en nuestra forma de pensar, sino en la tuya propia y en tu propio designio sobre nosotros.

Ya que él está ahora aquí con nosotros, le pedimos que nos ayude con su palabra y con su cuerpo a doblegar nuestra voluntad a la tuya.

Y cuando nos sentimos heridos en nuestras luchas y decepcionados con los hermanos, no nos permitas que nos retiremos a nuestro interior, sino mantennos firmes proyectándonos hacia los demás, no a nuestro modo sino al tuyo; porque esa fue la manera cómo se entregó Jesucristo.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor, Dios de nuestra esperanza, hemos aprendido de tu Hijo y de sus amigos íntimos que la fe y la esperanza crecen en nosotros cuando son probadas en la lucha y en el sufrimiento.

Oh Dios bondadoso, ayúdanos a vencer nuestras luchas porque son tus luchas en nosotros.

Que tu Espíritu Santo irrumpa sobre nosotros, como tormenta o como brisa; y concédenos experimentarte a ti, Padre, tal como eres.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Bendición 
Podríamos concluir esta celebración diciendo de nuevo:

¡El Señor está con ustedes! No olvidemos esto, especialmente cuando nuestra vida o la misión que el Señor nos encomienda se tornan difíciles. Dios está allí, y en él podemos confiar.

Que Dios todopoderoso les bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
en Cristo Jesús nuestro Señor.

Comentario del Viernes de la 10ª semana del Tiempo Ordinario

José M. Vegas cmf
Queridos hermanos,

Jesús continúa hoy desgranando el sentido en que hemos de entender la plenitud de la ley. De nuevo son los pequeños detalles, apenas perceptibles, los que nos indican que esa plenitud se encuentra en el corazón, en el interior del hombre, en sus actitudes menos visibles. Las palabras de Jesús pueden sonar a rigorismo moral, pero no lo son. Son, más bien, la expresión de que es del interior de donde salen las malas (y las buenas) acciones (cf. Mt 15, 18-20) y de que es ahí a dónde hay que mirar: si no quieres llegar al adulterio (y a cualquier otra forma de comportamiento pecaminoso), no des rienda suelta a tus malos deseos, sólo porque puedes esconderlos en tu interior. Las alusiones al ojo o a la mano que se deben cortar si son motivo de escándalo, hay que entenderlas como una licencia literaria, en la que Jesús nos llama a ser radicales en nuestra lucha con el mal y sus raíces ya en nosotros mismos.

No ser complacientes, condescendientes, haciendo pequeños pactos con el mal y el pecado, que, después, como un cáncer, acabará apoderándose por completo de nosotros. Escuchamos aquí el eco de aquellas otras palabras de Jesús, que nos advierte que quien es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y quien es deshonesto en lo poco, también lo será en lo más importante (cf. Lc 16, 10). Es esta la clave que nos permite entender la exigencia, para muchos un ideal imposible, de la indisolubilidad matrimonial: si viviéramos la fidelidad en lo pequeño, en los mínimos detalles de la vida cotidiana, si tratáramos de encarnar también ahí el mandamiento del amor (que incluye el perdón, otorgado y pedido, la reconciliación, la misericordia…), seríamos capaces de las grandes gestas, de las fidelidades mayores.

De nuevo Elías nos sirve de ejemplo. No ha encontrado a Dios en lo estruendoso, majestuoso y temible, sino en la suave brisa, casi imperceptible. Es la brisa del Espíritu. Y gracias a esa capacidad de descubrir a Dios en lo mínimo, es también capaz de sobreponerse a las enormes dificultades a las que se enfrenta, a una situación prácticamente desesperada, para poder intervenir en la historia, cumpliendo en ella el designio de Dios. De ese poder salvífico participamos todos los cristianos, cuándo, dejándonos llevar por el Espíritu, conformamos nuestro mundo (siquiera el pequeño mundo que nos rodea) según el querer de Dios.

Cordialmente,

José M. Vegas cmf
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified