GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 3 de Agosto de 2016

Lecturas de hoy Miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario

Fuente: Ciudad Redonda
MISA http://magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO  http://www.radiopalabra.org/mp3/radiopalabra/tiempo_ordinario/18_4_TO.mp3

Hoy, miércoles, 3 de agosto de 2016
Primera lectura
Lectura del libro del profeta Jeremías (31,1-7):

En aquel tiempo –oráculo del Señor–, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo. Así dice el Señor: Halló gracia en el desierto el pueblo escapado de la espada; camina Israel a su descanso, el Señor se le apareció de lejos. Con amor eterno te amé, por eso prolongue mi misericordia. Todavía te construiré y serás reconstruida, Doncella de Israel; todavía te adornarás y saldrás con panderos a bailar en corros; todavía plantarás viñas en los montes de Samaría, y los que plantan cosecharán. «Es de día» gritarán los centinelas en la montaña de Efraín: «Levantaos y marchemos a Sión, al Señor nuestro Dios.» Porque así dice el Señor: «Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por el amor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: "El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel."»

Palabra de Dios

Salmo
Jr 31,10-13

R/. El Señor nos guardará como pastor a su rebaño

Escuchen, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como pastor a su rebaño.» R/.

Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (15,21-28):


En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.»
Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.»
Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.»
Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor

Liturgia Diaria Miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario

Hoy, miércoles, 3 de agosto de 2016
¿SIMPLES MIGAJAS? (Año I. Num 13:1-2ª,25 – 14:1, 26-29, 34-35; Año II. Jer 31:1-7; Mt 15:21-28)
Introducción

Año I. Necesitamos un buen “discernimiento de espíritus” para distinguir entre una equivocada impugnación, y una protesta que da testimonio de lo que es justo y recto. Cuando los hebreos se rebelaron en el desierto, protestaban contra las exigencias de la Alianza y contra los riesgos que tenían que asumir para poder realizar el futuro del pueblo según Dios. Era una resistencia a la conversión. – Sin embargo reconozcamos que hay también una forma de protesta que es necesaria: un signo de vitalidad y de lucidez que es una llamada a la conversión y un rechazo de la complicidad en el mal.

Año II. A un pueblo que casi en su totalidad ha abandonado a Dios, el profeta Jeremías le asegura que ese mismo Dios nunca le será infiel. Habrá un “resto” que responderá al amor de Dios. La clave para entender esto es así de sencilla y consoladora: Dios ama realmente a su pueblo, al del pasado y al del presente. Y por tanto nos ama también a nosotros. Nos ama con un amor que no se desgasta. Su afecto permanece constante.

Evangelio. Hay algunos problemas obvios con la historia de la mujer cananea. Las palabras de Jesús suenan duras y discriminatorias contra los no-judíos. Algunos biblistas ven en ello como un intercambio de agudezas entre la mujer y Jesús; agudezas que reflejarían los prejuicios de aquel tiempo y que, sin embargo, revelarían fundamentalmente que la salvación es para todos, sin discriminación ni prejuicio alguno allí donde haya fe. La forma cómo se narra esta historia refleja el problema de la Iglesia primitiva sobre si aceptar o no en la nueva comunidad a conversos no-judíos. Todos los que creen tienen derecho a comer a la mesa del Señor, y de hecho comen más que simples migajas.

Colecta
Oh Padre de todos:
Hace ya muchos siglos,
elegiste al pueblo de Israel
para dar a conocer tu nombre
a todas las naciones.
Tu Hijo Jesucristo dejó claro
que perdón y plenitud de vida
son la parte compartida
de todos los que creen en él.

Haz verdaderamente de tu Iglesia
un lugar de encuentro
para todos los que te buscan a tientas;
para que todos los obstáculos y barreras se eliminen
para que los ricos de todas las naciones y culturas
revelen los mil rostros del amor que tú nos has mostrado
en Jesucristo nuestro Señor.

Intenciones
Para que en la Iglesia universal haya espacio para las riquezas culturales de los diferentes pueblos y para manifestar la única y misma fe en variedad de lenguas y formas de expresión, roguemos al Señor.
Para que tengamos corazones y hogares abiertos para acoger a gente difícil de acomodar: extranjeros, refugiados, parados sin trabajo, los pobres, las víctimas de discriminación y opresión; para que hagamos todo lo que podamos para integrarlos en la comunidad humana y cristiana, roguemos al Señor.
Para que todos nosotros, reunidos en torno a la palabra y a la mesa del Señor, nos preocupemos de los que no están aquí ahora participando con nosotros porque están alejados de la Iglesia, para que nuestras vidas les revelen a Cristo, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre de todos:
Tú has preparado la mesa y el banquete de tu Hijo
para todos los que quieran venir:
para santos y pecadores,
para los pobres igual que para los ricos.

Danos a tu Hijo Jesucristo.
Que aprendamos de él
a dar comida y amor a todos los que piden,
no escasas migajas y sobras de la mesa,
sino el alimento de nosotros mismos,
como Jesús hace aquí en la Eucaristía con nosotros,
él que es nuestro Dios y Señor
por los siglos de los siglos. R/ Amén.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro,
En esta eucaristía todos hemos sido uno
en Cristo Jesús, tu Hijo.
Él murió y resucitó a una nueva vida por todos;
Su rostro es reflejado
en el rostro de cada ser humano:
que ojalá se haga él visible en todos ellos.

Que su rostro no se deforme,
ni se rompa ni divida por nuestros prejuicios y temores.
No permitas que nuestro amor
sea menos que universal;
y únenos más y más en Aquél
que es nuestro camino común
hacia ti y hacia los demás,
Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: La música tocada por un solo instrumento puede ser bella, pero la forma más bella la encontramos en la armonía de muchos y diferentes instrumentos tocando juntos en una sinfónica; o muchas voces humanas armonizadas en un coro. Que el Señor nos dé participar y gozar de la sinfónica y el coro de muchas culturas y de muchos pueblos juntos, con la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.


Comentario al Evangelio de hoy 

Fernando Torres cmf

A veces tenemos una idea de Jesús como si hubiese sido una especie de extraterrestre. Alguien que, aún con apariencia humana, en realidad su ser Dios le evitó todos los proceso normales por los que pasamos las personas. Nada de eso. Dios no hace ninguna cosa a medias. Y, cuando se encarnó, lo hizo de verdad. Es decir, asumiendo todos los procesos humanos en toda su profundidad y anchura. Jesús fue niño con todo lo que eso implica. Jesús vivió sometido a los procesos de crecimiento y maduración normales en su época. Jesús fue hijo de su cultura. Nació judío. Pensó como judío. Hablaba como judío.

Pero todo eso estaba fecundado por esa presencia de Dios que le hacía vivir de otra manera y atisbar otros horizontes para su vida y para la vida de todos aquellos con los que se encontraba.

El texto evangélico de hoy es uno de los momentos concretos en los que vemos a Jesús dar el salto más allá de lo normal y situarse en una perspectiva nueva y diferente. No sin dificultad, Jesús es capaz de situarse más allá de los prejuicios culturales. De los que existían entre los judíos, como existen en todas las culturas.

Seguramente que lo primero que pensaron tanto Jesús como sus discípulos, al oír las palabras de aquella mujer cananea, era que lo normal es que su hijo tuviese un demonio muy malo porque ella misma era un demonio. Esa era la forma normal de pensar de los judíos sobre los paganos, sobre los de fuera, sobre los que adoraban a otros dioses. Tener contacto con ellos era motivo de impureza. Era parte de castigo por el pecado de Israel que su misma tierra estuviese llena de todos esos hombres y mujeres “impuros” que no reconocían al verdadero Dios, al único, al Dios de Israel.

Jesús no la rechaza directamente pero dice, de entrada, que él sólo ha sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel. Es la mujer la que, con sus palabras, provoca a Jesús, despierta en él algo más profundo y le hace darse cuenta de que el amor de Dios es para todos, sin excepción y que se expresa y se manifiesta allí donde encuentra un corazón abierto y receptivo.

En ese momento, Jesús fue capaz de superar los prejuicios de raza y de cultura. En su proceso de crecimiento humano se dio cuenta de que la humanidad es una sola. Y que no hay razón para discriminar por razón de etnia, de origen, de color, de religión, de cultura, de lengua, de nada. Que todos somos hermanos y hermanas y que el amor de Dios es para todos sin que nadie pueda quedar nunca excluido.

Estaría bien que nosotros, que queremos seguirle, fuésemos también superando los muchos prejuicios que a veces llenan nuestras vidas. Hasta llegar a ver en el otro un hijo/hija de Dios. Un hermano siempre.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified