GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 30 de Octubre de 2016

Lecturas del Domingo 31º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

Fuente: Ciudad Redonda
MISA http://magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO  http://evangeli.net/_mp3/daily/es/IV_279.mp3

Domingo, 30 de octubre de 2016
Primera lectura
Lectura del libro de la Sabiduría (11,22–12,2):

Resultado de imagen para Sabiduría (11,22–12,2)
Tú de todos tienes compasión, porque lo puedes todo y no te fijas en los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. ¿Cómo podrían existir los seres, si tú no lo hubieras querido? ¿Cómo podrían conservarse, si tú no lo ordenaras? Tú tienes compasión de todos, porque todos, Señor, te pertenecen y amas todo lo que tiene vida, porque en todos los seres está tu espíritu inmortal. Por eso, a los que pecan los corriges y reprendes poco a poco, y les haces reconocer sus faltas, para que apartándose del mal crean en ti, Señor.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14
Resultado de imagen para Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey  Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

Segunda lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,11–2,2):

Resultado de imagen para Tesalonicenses (1,11–2,2)
Con este fin oramos siempre por vosotros, pidiendo a nuestro Dios que os tenga por dignos de haber sido llamados por él, y que cumpla con su poder todos vuestros buenos deseos y los trabajos que realizáis impulsados por la fe. De esta manera el nombre de nuestro señor Jesús será honrado por vuestra causa, y él os honrará conforme a la bondad de nuestro Dios y del señor Jesucristo. Ahora, hermanos, en cuanto al regreso de nuestro señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos que no cambiéis fácilmente de manera de pensar ni os dejéis asustar por ningún mensaje espiritual, discurso o carta que recibáis, como si fuera nuestra, diciendo que el día del Señor ya ha llegado.

Palabra de Dios

Evangelio
Evangelio según san Lucas (19,1-10), del domingo, 30 de octubre de 2016
0
Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,1-10):

Resultado de imagen para Lucas (19,1-10)Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbol junto al cual tenía que pasar Jesús.
Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.»
Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.
Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor: «Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.» Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Domingo 31º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

Domingo, 30 de octubre de 2016
Un Hombre Pequeño

Saludo (Ver Primera Lectura)
Dios, el Señor, ama todo lo que existe
y es misericordioso con todos.
Él no tiene en cuenta nuestros pecados,
para que así podamos arrepentirnos.
Que el Señor, amante de la vida,
esté siempre con vosotros.

Introducción por el Celebrante
Hay personas que siguen buscando valores más elevados en la vida. Quizás uno se siente satisfecho solamente a medias con la clase de vida que está llevando, o se siente culpable por su modo de vida. El evangelio de hoy nos muestra a Zaqueo, un hombre pequeño, física y moralmente, que va en busca del Señor. Para su sorpresa, Jesús adivina el hambre espiritual en el corazón de este hombre y se dirige a él. Jesús desea encontrarse con él. --- Si nosotros reconocemos humildemente nuestra pequeñez, el Señor se nos revelará y se invitará a sí mismo a caminar y a quedarse con nosotros. Él nos hará grandes en amor y en bondad.


Acto Penitencial
El Señor no tiene en cuenta nuestros pecados,
de forma que podamos arrepentirnos
y vivir una vida nueva.
Encomendémonos a su bondad y misericordia.
(Pausa)
Señor Jesús, tú eres amable y lleno de compasión:
R/ Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo Jesús, tú apoyas a todos los que caen y alzas a todos los que están postrados:
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor Jesús, tú eres lento a la cólera y bueno y cariñoso con todos:
R/ Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, que amas la vida, danos la gracia de vivir en tu amor y en tu perdón;
reavívanos y llévanos a la vida eterna.


Oración Colecta
Pidamos a Dios
que Jesús se haga cercano a nosotros y nos transforme.
(Pausa)
Señor Dios nuestro, amante de la vida:
Somos pequeños ante ti,
pues somos conscientes de que somos pecadores.
Te bendecimos porque viste con agrado
que Jesús nos trajera su alegría y su perdón.
Que él se haga muy cercano a nosotros,
igual que a Zaqueo,
de forma que transforme nuestras actitudes y nuestras vidas.
Que nos disponga a compartir con nuestros hermanos
tu misericordia, tu perdón y tu amor.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor.

Primera Lectura (Sab 11,22 – 12,2): Dios, el Amante de la Vida
El Dios paciente y misericordioso da al pecador una oportunidad para arrepentirse, porque ama al hombre. Incluso sus castigos son “educativos”, pensados no para condenar, sino para corregir y para inducir a la conversión.

Segunda Lectura (2 Tes 1,11 – 2,2): El Pueblo de Dios, Signo de la Gloria de Jesucristo
Ningún rumor sensacionalista sobre el inminente final del mundo puede disgustarnos si vivimos conforme a nuestro llamado como cristianos, y por tanto somos signos de la gloria de Jesucristo.

Evangelio (Lc 19,1-10): He Venido a Buscar lo Que Estaba Perdido
Un encuentro real y auténtico con Jesucristo no puede dejarnos indiferentes. Zaqueo se encuentra con Jesús y se convierte.

Oración de los Fieles
Con toda confianza, oremos a Dios que es amable y lleno de compasión, y digamos:
R/ Señor, danos un corazón nuevo.
El Señor es misericordioso con todos: Para que no camine por el camino de nuestra vida sin encontrarse con nosotros, roguemos al Señor:
El Señor es poderoso: Para que su gracia nos toque, nos cure y nos transforme, roguemos al Señor:
El Señor cierra sus ojos a nuestros pecados: Para que no pase junto a nosotros sin transformarnos, roguemos al Señor.
El Señor ama a todo ser viviente: Para que no deje de levantarnos de nuestra postración, de nuestra mediocridad y nuestro pecado, roguemos al Señor:
El Señor ama la vida: Para que nos conceda la vida del Espíritu, roguemos al Señor:
El Señor alza a todos los caídos: Para que nos dé el valor de ayudar a la gente a librarse de la injusticia y explotación, roguemos al Señor:
Señor Dios nuestro, tú eres bueno con todos y fiel a tu pueblo. Álzanos y ayúdanos en nuestra necesidad. Te lo pedimos por medio de Cristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Padre misericordioso:
Tu Hijo Jesús no rechazó o condenó
a marginados y pecadores.
Él compartió su mesa,
como come ahora con nosotros.
En presencia de Jesús
encontraron ellos el valor
para levantarse y caminar derecho.
Que él nos fortalezca para caminar con él
hacia los pobres, los indeseables y no queridos, los leprosos sociales,
para que puedan experimentar tu bondad en nosotros
y recobrar su fe en ti.
Que entonces proclamemos a los pobres tu Buena Nueva de salvación
y caminemos tras las huellas de Jesucristo nuestro Señor.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Dios no nos mantiene encarcelados en nuestros pecados. Por medio de Jesús nos recupera para su amistad y confía suficientemente en nosotros para hacernos su Iglesia. Por todo esto damos gracias al Padre.

Invitación al Padre Nuestro
En el nombre de Jesús el Señor
pedimos a Dios nuestro Padre del cielo
que nos perdone como nosotros perdonamos
a los que nos ofenden:
R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de la soberbia
que nos induce a admirarnos tontamente
de nosotros mismos
por lo grandes que somos
y nos hace despreciar a los demás.
Haz que anhelemos la venida gloriosa de aquel
que nos hace grandes a tus ojos,
nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
R/ Tuyo es el reino…

Invitación a la Comunión
Éste es Jesucristo, el Señor,
que nos dice que hoy estará en nuestra casa.
Dichosos nosotros
de poderle acoger,
y de recibir de él la salvación.
R/ Señor, no soy digno…



Oración después de la Comunión
Señor Dios, Padre misericordioso:
Con frecuencia nos encontramos con personas
que ansían una sonrisa,
o esperan una palabra amable,
o que buscan un signo de simpatía y amistad.
No permitas que pasemos a su lado
con ojos ciegos como quien no ve.
Concédenos oído agudo y corazón sensible
para oír y comprender
su súplica silenciosa que busca apoyo y ayuda,
tal como lo hizo Jesús, tu Hijo,
que vive contigo y con nosotros
ahora y por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: El amor genuino es gratuito;
es un don libre, inmerecido.
Por eso Dios, fuente de todo amor verdadero,
responde a las miserias de los hombres.
Su Hijo vino a perdonar nuestros pecados
y a ponernos de nuevo en el camino de la vida y del amor,
sencillamente porque nos ama.

Por eso, ¿no habrían de preocuparse más
nuestras comunidades cristianas por los hermanos marginados,
con la misma clase de amor generoso
que Dios nos ha mostrado a todos?
Para que sepamos hacerlo, que la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

Comentario del Domingo 31º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

«Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa»
Rev. D. Joaquim MESEGUER García
(Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, la narración evangélica parece como el cumplimiento de la parábola del fariseo y el publicano (cf. Lc 18,9-14). Humilde y sincero de corazón, el publicano oraba en su interior: «Oh Dios, ten compasión de mí, que soy un pecador» (Lc 18,13); y hoy contemplamos cómo Jesucristo perdona y rehabilita a Zaqueo, el jefe de publicanos de Jericó, un hombre rico e influyente, pero odiado y despreciado por sus vecinos, que se sentían extorsionados por él: «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa» (Lc 19,5). El perdón divino lleva a Zaqueo a convertirse; he aquí una de las originalidades del Evangelio: el perdón de Dios es gratuito; no es tanto por causa de nuestra conversión que Dios nos perdona, sino que sucede al revés: la misericordia de Dios nos mueve al agradecimiento y a dar una respuesta.

Como en aquella ocasión Jesús, en su camino a Jerusalén, pasaba por Jericó. Hoy y cada día, Jesús pasa por nuestra vida y nos llama por nuestro nombre. Zaqueo no había visto nunca a Jesús, había oído hablar de Él y sentía curiosidad por saber quién era aquel maestro tan célebre. Jesús, en cambio, sí conocía a Zaqueo y las miserias de su vida. Jesús sabía cómo se había enriquecido y cómo era odiado y marginado por sus convecinos; por eso, pasó por Jericó para sacarle de ese pozo: «El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido» (Lc 19,10).

El encuentro del Maestro con el publicano cambió radicalmente la vida de este último. Después de haber oído el Evangelio, piensa en la oportunidad que Dios te brinda hoy y que tú no debes desaprovechar: Jesucristo pasa por tu vida y te llama por tu nombre, porque te ama y quiere salvarte, ¿en qué pozo estás atrapado? Así como Zaqueo subió a un árbol para ver a Jesús, sube tú ahora con Jesús al árbol de la cruz y sabrás quien es Él, conocerás la inmensidad de su amor, ya que «elige a un jefe de publicanos: ¿quién desesperará de sí mismo cuando éste alcanza la gracia?» (San Ambrosio).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified