GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Lecturas y Liturgia del 6 de Agosto de 2017

Lecturas del Transfiguración del Señor

Fuente: Ciudad Redonda
MISA: http://magnificat.tv/es/taxonomy/term/1
EVANGELIO  http://www.radiopalabra.org/mp3/radiopalabra/tiempo_ordinario/18_2_TO.mp3

Domingo, 6 de agosto de 2017
Primera lectura
Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):

Resultado de imagen para Daniel (7,9-10.13-14)Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 96

Resultado de imagen para El Señor reina, altísimo sobre la tierra  El Señor reina, la tierra goza,R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.

Segunda lectura
Lectura de la segunda carta de Pedro (1,16-19):

Resultado de imagen para Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor JesucristoCuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.

Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

Resultado de imagen para Mateo (17,1-9)En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.»
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.»
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor

Liturgia Viva del Transfiguración del Señor

Domingo, 6 de agosto de 2017
UNA VISIÓN ANTICIPADA DE LA GLORIA

Saludo
Resultado de imagen para Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor JesucristoHoy Dios nuestro Padre nos dice:
Este es mi Hijo amado. Escúchenle.
Que la Palabra de nuestro Señor Jesucristo
resuene en sus corazones y en sus vidas.
Que el Señor esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante
Según San Lucas, cuando Jesús está a punto de partir hacia Jerusalén para llevar a cabo su “éxodo” a través de su pasión y muerte, la luz de su resurrección se proyecta ya anticipadamente sobre él en el misterio de su Transfiguración. Ocurre como una anticipación alentadora de su gloria, para fortalecerle en su camino hacia el sufrimiento. Poco antes de la Pasión, cuando la fe de los apóstoles se verá seriamente probada, Jesús les muestra su verdadero rostro, transfigurado por la luz de Dios. Moisés y Elías, la Ley y los Profetas, también dan testimonio de Jesús. Éste es el Hijo predilecto de Dios: escúchenle; miren más allá de las apariencias. Esta visión y este mismo mensaje lo recibimos nosotros en esta eucaristía de hoy.

Acto Penitencial
¿Intentamos comprender mejor a Jesús
y ver su presencia en nuestra vida como algo verdadero y real?
¿Le escuchamos en nuestra vida?
Examinémonos sinceramente.
(Pausa)
Señor, tú desvelaste tu glorioso rostro para fortalecer la fe de los apóstoles.
Muéstrate también a nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Señor, Jesucristo, tú te sentiste fortalecido
en tu camino hacia el sufrimiento y la muerte.
Ven con nosotros cuando sufrimos
e inspíranos a estar firmes al lado de los que sufren.
Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, tu Padre desde el cielo
nos dijo que te escucháramos.
Abre nuestros oídos y nuestros corazones a tu mensaje.
Señor, ten piedad de nosotros.

Ten misericordia de nosotros, Señor,
y perdona todos nuestros pecados.
Haznos más conscientes y atentos a tu cercanía
y llévanos a la vida eterna. Amén.

Oración Colecta
Roguemos al Señor
que nos ha hecho sus hijos e hijas
en Jesucristo, su Hijo predilecto.
(Pausa)
Señor Dios nuestro:
En la transfiguración de Jesús
iluminaste los ojos de la fe de tus apóstoles
para que pudieran ver más allá de las apariencias,
y reconocer a Jesús como tu Hijo amado.
Fortalece también nuestra fe
en la persona y mensaje de tu Hijo.
Ayúdanos a reconocer algo de su rostro
en nuestros hermanos
y a encontrarle siempre en los otros,
para que caminemos con él
y participemos de su gloria
por los siglos de los siglos.

Primera Lectura (Dn 7:9-10, 13-14): El Hijo del Hombre
Resultado de imagen para Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor JesucristoEn tiempo de persecución el profeta tiene una visión de un mundo transfigurado. El “hijo del hombre” --que simboliza al pueblo de Dios, quizás al Mesías-- ya no sufrirá más, sino que será honrado y participará en la gloria de Dios.

Segunda Lectura (2 Pe 1:16-19): Como una Lámpara que Ilumina el Camino
Los apóstoles presentes en la Transfiguración no se percataron de lo que
allí estaba pasando. Más tarde -después de la Resurrección- comprendieron y testificaron que Jesús no es un mito, sino el fundamento de la fe y de la vida.

Evangelio (Mc 9:2-10)
Después de que Jesús habló a sus apóstoles sobre su próximo sufrimiento, él y sus apóstoles -y nosotros también con ellos- experimentan una extraordinaria visión, como anticipando la gloria y resurrección que llegará más tarde.

Oración de los Fieles
Con toda confianza oremos confiadamente a Dios Padre, porque nos ha aceptado como sus hijos e hijas en su amado Hijo Jesucristo. Digámosle: R/ Padre, que vivamos en la luz de Cristo (o bien: Padre, que Cristo tu Hijo nos ilumine).
-Para que el rostro de la Iglesia pueda reflejar siempre la luz del Cristo glorioso; que la gloria de la Iglesia no consista en riqueza o en poder mundano, sino en el modesto brillo del evangelio, hecho vida y misión, roguemos al Señor.
-Para que la espiritualidad de las Iglesias Ortodoxas, que está marcada
por el misterio de la Transfiguración, inspire también más a la Iglesia Católica, y nos lleve a todos a acercarnos a la unidad, roguemos al Señor.

Para que los artistas sigan revelándonos los esplendores de la creación
de Dios; y los científicos descubran los secretos del universo y los usen sabiamente para el desarrollo y progreso de la gente y del mundo, roguemos al Señor.

Para que iluminemos nosotros, con palabras de ánimo y esperanza, los rostros de los que sufren; para que aprendamos de Cristo a encontrarnos los unos con los otros sin máscaras o pantallas engañosas, y que todos juntos sepamos buscar la luz de la verdad y del amor, roguemos al Señor.
Para que seamos hombres y mujeres liberados en Cristo, comprometidos a transformar este mundo con justicia, verdad, paz y libertad para todos, y que aprendamos a amarnos unos a otros como Dios nos ama en Cristo Jesús, roguemos al Señor.
Oh Dios Padre, tu gloria iluminó el rostro de Jesús, tu Hijo amado. Que su luz venga sobre nosotros como un amanecer lleno de promesas. Créanos de nuevo, a nosotros y al mundo, en Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Lo único que vemos ante nosotros
no es más que un trozo de pan
y una copa con un poco de vino.
Sin embargo, creemos que enseguida
estos elementos se convertirán
en el cuerpo y la sangre de Jesús.
Que él venga vivo a nosotros en la comunión
y nos guíe con su Santo Espíritu
para que con él oigamos tu llamado
y caminemos en medio de las dificultades y alegrías de la vida
con rostros iluminados por la esperanza
con la certeza de que tú has preparado para nosotros
una gloria y una felicidad
que permanecerán para siempre,
por los siglos de los siglos.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Con Jesús nuestro Señor, Hijo amado de Dios, damos ahora gracias y alabanza al Padre, seguros de que el mismo Padre va a aceptar nuestra ofrenda.

Invitación al Padre Nuestro
Oremos a nuestro Padre del cielo
que nos dijo que escucháramos a su Hijo amado.
Le hemos escuchado, y con Jesús
rezamos la oración de los hijos de Dios: R/, Padre nuestro...

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de todos los males
y concédenos la paz en nuestros días.
Guárdanos de la indiferencia y ansiedad
y ayúdanos a ver,
más allá de los acontecimientos de la vida,
la realidad más profunda de las cosas y las personas.
Ayúdanos a ver tu mano que nos guía
y tu amor que nos conforta
y a escuchar siempre y prontamente llamado,
mientras esperamos con gozo la gloriosa venida
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Invitación a la Comunión
Éste es el cuerpo de Jesucristo, el Señor,
Hijo amado del Padre.
Su gloria se nos oculta, está escondida;
sin embargo él es luz en nuestra oscuridad
y es transfiguración de nuestras vidas.
Felices nosotros, que, aunque no hayamos visto su gloria,
creemos que él es nuestro Señor y Salvador.
R/ Señor, yo no soy digno...

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Por el poder de Jesús, nuestro Señor transfigurado,
nos llamas a transformar nuestro mundo
a imagen de Jesucristo, tu Hijo.
Arranca nuestras máscaras.
Que nos podamos encontrar
y aceptar unos a otros como somos
y que juntos intentemos ser
aquello a lo que tú nos has llamado.
Danos la gracia de comprometernos
en favor de la justicia y la fraternidad
para que atinemos a cambiar este duro y frío mundo
en un signo y detalle de que tú estás con nosotros,
por medio de Jesucristo nuestro Señor. R/ Amén.

Bendición
En su transfiguración, Jesús reveló su identidad más íntima.
Ojalá creamos en él como fuente de toda transfiguración
de nosotros, de nuestra mentalidad, de esta tierra.
Y que Cristo sea nuestra fuerza para trabajar hacia esa transfiguración, con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. R/ Amén.

Comentario al Evangelio del 

Fernando Torres cmf
La Transfiguración no es un disfraz

Una de las diversiones que más hemos frecuentado las personas de todas las culturas y de todos los tiempos ha sido el disfrazarnos. Los carnavales, las fiestas de disfraces y tantas otras fiestas populares a lo largo y ancho de todo el mundo. Un esfuerzo permanente para aparentar otra cosa diferente de lo que somos, para contarnos una mentira a nosotros mismos y a los demás, para parecer lo que no somos en realidad y poder vivir con una identidad diferente.

Lo que hoy celebramos, la transfiguración de Jesús, tiene algo de fiesta de disfraces. Jesús se les presenta a los discípulos con otro ropaje, con otra apariencia diferente de la que veían en su vida ordinaria. Dice el Evangelio que “su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz”. Pero hay una diferencia importantísima, fundamental. La transfiguración de Jesús no es una mentira, no fue un momento de asumir una identidad falsa. Nada de eso. Jesús mostró a los discípulos su verdadera identidad. Les abrió su corazón y su ser más allá de las apariencias.

Ahí está la diferencia clave. Cuando nosotros nos disfrazamos, lo hacemos para asumir una identidad que no es la nuestra, para vivir por un tiempo en la mentira, para despistar a los demás, para que nos vean de otra manera. Como no somos en realidad.

Jesús nos muestra su más auténtico ser siempre. Jesús no se disfraza nunca. Jesús no miente nunca. Jesús es él mismo cuando nos habla del Reino, cuando predica del amor de Dios para todos, cuando se acerca a los enfermos y a los que sufren, cuando predica de la justicia. Siempre y en todo lo que hace nos muestra el ser de Dios, da testimonio de su amor inmenso para con cada uno de nosotros. La transfiguración, lo que sucedió en lo alto de aquel monte no fue sino una forma más de manifestarse, de testimoniar ante los discípulos –y ante nosotros– que Dios es luz y vida y amor para nosotros, que el poder de Dios no es destructor ni vengativo sino que creador de vida, que es perdón y misericordia.

En aquella montaña alta, lejos de la gente, en un momento de tranquilidad, llenos de esa serenidad que produce la montaña, Jesús abrió el corazón a sus discípulos y éstos pudieron contemplar la hondura del amor de Dios que se les hacía presente en el mismo Jesús. No fue un disfraz. No era una mentira. Era la más profunda realidad de su corazón, lleno del amor de Dios, del que se sabía hijo amado.

Los discípulos se quedaron con el recuerdo en su corazón –¡qué difícil contar a veces esas experiencias tan iluminadoras!–. Aquel momento les ayudó a entender mejor a su amigo y maestro. A seguirle en el camino hacia Jerusalén. A amarle, a pesar de sus miserias, de sus limitaciones...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified